Psicología clínica · Málaga

Autoestima:
más allá de quererse a uno mismo

El problema no es que no te quieras suficiente. El problema es la relación que tienes con los pensamientos que te dicen que no eres suficiente.

Cuando alguien dice que tiene «problemas de autoestima», solemos imaginar a alguien que no se valora, que se menosprecia, que necesita aprender a quererse más. Pero desde las terapias contextuales lo miramos de otra manera: el problema no es la cantidad de amor propio que tienes — es la relación que tienes con los pensamientos y las valoraciones que haces sobre ti mismo.

El objetivo no es convencerte de que eres estupendo. Es que la voz crítica interna deje de dictar lo que haces y lo que no haces.

¿Te reconoces en alguno de estos?

Una voz interna muy crítica que comenta constantemente lo que haces mal o lo que no eres.

Compararte habitualmente con otros — y casi siempre salir perdiendo en esa comparación.

No decir lo que piensas o no poner límites por miedo a quedar mal o a que te rechacen.

Necesitar aprobación externa para sentirte bien contigo mismo.

Sensación persistente de no estar a la altura — aunque los resultados externos digan lo contrario.

Dificultad para reconocer logros propios o para recibir cumplidos sin quitarles importancia.

Por qué «quererse más» no funciona

El enfoque convencional de la autoestima — pensar en positivo, hacer una lista de tus cualidades, repetirte afirmaciones — no funciona de forma sostenida porque no aborda el problema real. El problema no es la ausencia de pensamientos positivos sobre uno mismo. Es la fusión cognitiva con los pensamientos negativos — el hecho de que esos pensamientos se viven como verdades absolutas en lugar de como eventos mentales.

El yo como contexto: una de las contribuciones más importantes de la ACT es distinguir entre el yo que piensa («soy un fracaso», «no soy suficiente») y el yo que observa. El yo observador no necesita ser defendido ni mejorado — existe con independencia de lo que el pensamiento diga sobre él. Ese cambio de perspectiva cambia completamente la relación con la autocrítica.

El trabajo terapéutico

1
Defusión cognitiva
Aprender a relacionarse con los pensamientos autocríticos como eventos mentales — no como verdades sobre quién eres.
2
Yo como contexto
Desarrollar una perspectiva estable sobre uno mismo que no dependa del contenido de los pensamientos ni de la aprobación de los demás.
3
Autocompasión
Cambiar la relación con el propio sufrimiento — de la autocrítica destructiva a una postura más amable y honesta hacia uno mismo.
4
Acción coherente con valores
Que el comportamiento esté guiado por lo que importa — no por el intento de demostrar que eres suficiente ni de evitar que te rechacen.

¿La voz crítica interna está limitando tu vida?

Podemos explorar qué patrón está detrás y qué trabajo tiene sentido para cambiar la relación contigo mismo.

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Miguel Ángel del Pino — Psicólogo y Sexólogo

Colegiado Nº AO-10457 · Especialista en terapias contextuales (ACT) y sexología clínica. Doctorando en Psicología Clínica y de la Salud — Universidad de Granada.